Alpha A7V, Sony resucita con mejores megapíxeles, procesador y IA pero…
La esperada Sony A7V no es tan revolucionaria como se esperaba, igualando a la competencia a la que antes sacaba ventaja

Tras cuatro largos años de silencio Sony ha presentado la nueva generación de su cámara superventas, la Alpha 7V (más conocida como A7V). Un modelo que llega al segmento de cámaras híbridas de gama media, disputando el trono de mejor cámara todoterreno de 2025. Pero ¿llega a tiempo? Canon y Nikon se han comido buena parte del pastel en estos años que Sony se ha dormido.
La A7V mantiene el mismo robusto diseño y ergonomía (tipo tanque soviético) que la generación anterior, pero incorpora grandes novedades internas que marcan la diferencia. Pero ojo que hay que saber encontrar las mejoras.
La primera novedad es el sensor. Mantiene los 33 Mp de resolución de la A7IV, pero incorporando la tecnología de moda, la estructura de memoria semiapilada que aporta una mayor velocidad de captura y transferencia.

A esto se le suma el nuevo procesador Bionz XR2 con mejoras tanto en velocidad como en autonomía. Sobre el papel 630 disparos CIPA por carga, pero en el Mundo Real™ aseguran los «embajadores» de la marca que alcanza los 10.000. Suele ocurrir
Pero la verdadera revolución viene gracias a un nuevo chip de inteligencia artificial, que potencia el autofoco, el balance de blancos, la exposición y la detección de sujetos. El enfoque automático ahora no solo reconoce ojos y caras, sino que es capaz de seguir torsos y extremidades (genial para naturaleza), lo que facilita el seguimiento en las situaciones complejas.
La esperada Sony A7V no es tan revolucionaria como se esperaba, igualando a la competencia a la que antes sacaba ventaja
En foto, el obturador mecánico ofrece ráfagas de 10 fps, mientras que con el obturador electrónico se pueden alcanzar ráfagas de 30 fps… sin blackout. El sistema IBIS actualizado proporciona hasta 7,5 pasos de estabilización, aunque en vídeo la estabilización sigue estando un escalón por debajo de la competencia (principalmente Panasonic).
En vídeo, la A7V ofrece 4K/60p sin recorte y 4K/120p (con recorte APS-C), y lectura de sensor ultrarrápida (cerca de 10ms). Sony promete cero problemas de sobrecalentamiento en grabaciones largas (habrá que comprobar si esto es cierto). Eso sí, no dispone de grabación RAW interna ni externa y queda limitada a 4K (sin 6K/7K ni Open Gate).
Todas estas grabaciones de máximas prestaciones usan la tarjeta CFexpress y que utiliza una ranura híbrida de las dos disponibles. la otra es solo para memorias SD. Por su parte la pantalla mejora ligeramente con 3,2″ (0,2″ más), y el doble de resolución, manteniendo la doble bisagra para ofrecer 4 ejes de movilidad. El EVF es el mismo.

Así pues la Sony A7V se presenta como una cámara equilibrada que lo hace todo bien (según Sony, claro). Compite de tú a tú con la Canon R6 III y la Nikon Z6 III en foto, dejando el lado del vídeo como función secundaria.
Su precio, eso si, sube a los 3.000€ frente a los 2.500 que costaba su predecesora, que a buen seguro tendrá buenas ofertas de liquidación (unos 2.000€), aunque también se puede mirar sin prejuicios a la competencia, que en según que cosas está incluso por encima.
+ info | Sony
