Apple frente al espejo
Algo pasa con Apple: Tras años de ser el referente tecnológico para los consumidores, la alarmas se encienden en Cupertino

¿Está Apple en crisis? Tras años de ser el referente tecnológico para los consumidores, Apple está ahora en una situación complicada que puede precipitar el fin de una era y un cambio en el orden mundial (tecnológico).
No hace falta ser el lápiz más afilado del estuche para darse cuenta de que incluso los medios, analistas e influencers más afines a Apple (siempre con acceso privilegiado) reconocen abiertamente que la compañía lleva demasiado tiempo prometiendo cosas que nunca llegan y dando menos por más (menos innovación por más dinero, se entiende). Todos los indicios apuntan a que esta situación parece haber llegado al límite.
Si echamos la mirada atrás se puede ver está falta de tech-appeal de Apple. No es tanto la acumulación de errores como el coche inteligente que quemó 10.000 millones de dólares, el fracaso de las VisiónPro o los retrasos y falta de competitividad de Siri y de Apple Intelligente.

Tampoco son la peleas judiciales con compañías que deberían considerarse sus socios naturales como Epic Games o Spotify, las comisiones del 30% en la App Store o el maltrato a los desarrolladores y periodistas, a los cuales trata desde una posición de dominio y arrogancia.
NI siquiera las sanciones por malas practicas como la ingeniería financiera para eludir pagar impuestos o la gestión monopolística de su ecosistema. Tanto Europa como la propia EE.UU. juegan al gato y el ratón con una Apple que siempre se escabulle de cumplir las mismas leyes que el resto.
Es mas bien la sensación global de aburrimiento y de falta interés por añadir valor a sus productos. El exceso de avaricia de querer vender lo mismo una y otra vez, pero siempre más caro. Esto la ha llevado a ser probablemente la compañía tecnológica más amada y más odiada del planeta.
La empresa, que nació como oposición al amenazante dominio gris de IBM, pronto mostró un tech-appeal especial para generar una base de fanboys muy sólida. Pero es fuerza inicial se fue convirtiendo en vanidad y soberbia, y no nos referimos a la personalidad de Jobs, sino al trato con los usuarios. Ojo que también se comporta así con socios, desarrolladores, distribuidores o medios de comunicación.
Apple fue un terremoto a inicios del siglo con el iPod el iPhone y el iPad (e incluso tal vez el Watch). Marcó el camino a seguir y tuvo la suerte de cara durante muchos años, pudiendo extraer el dinero de sus usuarios sin ofrecer ni un gramo de verdadera bondad. Todo estaba medido al milímetro.

Pero Ahora la competencia los ha alcanzado e incluso superado en prestaciones, diseño y por supuesto precio. Y esto, unido a la falta de verdadera innovación en sus productos, empieza a ser un problema que pasa factura.
Además a Apple no le gusta que nadie le lleve la contraria o no les siga el juego. Por eso tratan de controlar el mensaje y eliminar lo negativo, dando trato de favor a medios e influencers, para controlar el mensaje que se comunica. Los que no entran en ese juego, están fuera. Esta es una de las razones por la que las opiniones sobre Apple siempre están tan polarizadas.
Algo pasa con Apple: Tras años de ser el referente tecnológico para los consumidores, la alarmas se encienden en Cupertino
Ahora, acumulando promesas no cumplidas, como si fuesen propósitos de años nuevo, Apple se enfrenta a la desconfianza del mercado. No es la primera vez que Apple esta en apuros. A finales de los 90 estuvo a punto de quebrar. Pero esto es en el «ahora de hoy», no en del siglo pasado. Y ahora no hay un Steve Jobs que pueda volver para salvarlos.
El ciclo positivo parece haberse agotado, y en Apple no tienen claro como afrontar lo que se les viene encima. A nadie se le escapa que Apple ha logrado, como ninguna otra marca tech, convertir sus gadgets en objetos aspiraciones (e incluso de lujo) pero ahora necesitan reinventarse urgentemente, y todo indica que no saben como.
Como gusta decir últimamente ¿Ha llegado Apple al límite entre empresa y marca? No lo sabemos, pero realmente nos gustaría ver cambios en Apple que cristalizasen en positivo. La gran incógnita es saber hasta donde está dispuesta a remover los cimientos.
Sin duda es una compañía demasiado grande para caer, pero esa no es la cuestión. La gran duda es saber si Apple aun puede marcar el ritmo de la innovación tecnológica o su tiempo como líder ya ha pasado. Las empresas chinas vienen pegando fuerte y el panorama mundial puede darse la vuelta en cualquier momento. No solo para Apple.
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