¿Qué prohibe y qué permite la ley de regulación de la inteligencia artificial IA de la UE?
El proyecto de ley de la UE sobre la inteligencia artificial IA tienen cosas positivas y negativas, pero es un primer punto de partida

Una año después de la aparición de ChatGPT y del acceso a diversas herramientas de inteligencia artificial IA (y 3 desde el inicio de tramitación del proyecto) la UE ha completado la primera ley de regulación de la inteligencia artificial. Una ‘rápida’ respuesta a una situación compleja que sin embargo deja muchos puntos en el aire.
De un rápido vistazo se puede resumir el contenido de la ley en 7 puntos que regulan el uso de la IA en el ámbito social y empresarial de la UE, en función del nivel de riesgo que supone. Estas claves son:
Prohibir los sistemas de categorización biométrica basadas en creencias políticas, religiosas, filosóficas o por orientación sexual o raza.
Prohibir los sistemas para crear o ampliar bases de datos faciales captando datos de manera indiscriminada a través de interne, televisión o cualquier otro sistema audiovisual.
Prohibir el reconocimiento de emociones en el lugar de trabajo y en instituciones educativas.
Prohibir la puntuación social de individuos en función de su comportamiento social o características personales (social scoring).
Prohibir los sistemas que manipulan comportamiento humano o explotan las vulnerabilidades de las personas .
Permitir los sistemas de vigilancia biométrica en tiempo real en espacios públicos, solo para las fuerzas del orden (con diversas limitaciones y protecciones de uso).
Indicar claramente cuando un texto, una canción o una fotografía se han generado a través de la inteligencia artificial y garantizar que los datos que se han empleado para entrenar a los sistemas respetan los derechos de autor.
El proyecto de ley de la UE sobre la inteligencia artificial IA tienen cosas positivas y negativas, pero es un primer punto de partida
Sin duda unas lineas de actuación bastante genéricas pero que ponen unos límites a la IA en la UE. Esto es bueno en tanto que ya hemos podido ver lo que ocurre con las redes sociales como Facebook o Twitter cuando no existe una regulación previa clara.

Por el contrario corre el riesgo de limitar el desarrollo de la empresas europeas frente a la competencia internacional a la hora de desarrollar proyectos basados en la IA. Eso es extensible también al uso de la IA por parte de los ciudadanos que pueden verse limitados debido a esta ley.
Todo dependerá de cómo se aplique y se adapte a un mundo que cambia con gran rapidez. Aun así, la ley aun tiene que ser aprobada lo que puede llevar varios meses o incluso años, así que hay tiempo de que se quede obsoleta antes de ser vigente.
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