Elon Musk presenta el Tesla Roadster, el deportivo eléctrico que vuela (literalmente)
Tesla por fin muestra el Roadster retrasado durante 9 años con un espectáculo sistema de propulsion que lo hace volar, maniobrar y aterrizar controladamente

Elon Musk lo ha vuelto a hacer: nos ha alucinado con un Tesla Roadster que “vuela”, mientras vuelve a incumplir sus promesas de fabricación. Todo ello en una espectacular como demostración tecnológica, pero todavía con demasiado humo como producto.
El nuevo Roadster es, geektoricamente, la evolución del DeLorean de Regreso al futuro mezclada con el Coche Fantástico (Knight Rider).
Tesla lo ha presentado con un sistema de succión bajo el chasis capaz de mantenerlo pegado —incluso boca abajo— a una rampa, y con propulsores de gas comprimido inspirados en la tecnología de SpaceX. No quema combustible: expulsa aire a presión desde depósitos de fibra de carbono, con diez toberas que permiten empuje, rotación y aterrizajes controlados.
Habrá tres versiones. La Performance es la más racional: orientada a carretera, con aerodinámica activa y succión, dos plazas y una aceleración anunciada de 0 a 96 km/h en menos de 1,6 segundos. La Thrust añade propulsores traseros de aceleración y baja ese tiempo a menos de 0,9 segundos. Y luego está la Rocket: un asiento, propulsores perimetrales y la capacidad de despegar, girar en el aire y aterrizar.
Tesla por fin muestra el Roadster retrasado durante 9 años con un espectáculo sistema de propulsion que lo hace volar, maniobrar y aterrizar controladamente
Las cifras son de otro planeta: Tesla mostró un 0 a 60 mph en 0,81 segundos y reclama menos de 0,59 segundos para el Rocket. Habla de más de 370 km/h de velocidad máxima y más de 480 km de autonomía. Suena a unicornio de los deportivos eléctricos… si todo llega tal cual.
Pero aquí viene el “pero». La versión Rocket no está homologada para circular por carretera, solo se podrá comprar por invitación y no hay precio oficial. Tesla tampoco ha confirmado una fecha de entrega: Musk apunta a producción en 2028, tras años de retrasos desde que el Roadster se presentó en 2017 con una promesa inicial para 2020.

Además, el precio sigue siendo una incógnita. Los depósitos publicados en EE. UU. son de 50.000 dólares para el Performance y 250.000 para el Thrust; el Rocket ni siquiera tiene reserva pública.
Todo apunta a un producto por encima de los 200.000 euros, exclusivo, de imagen y prestigio, con una producción muy limitada. No es un coche para ir al súper: es un objeto de deseo para coleccionistas y para la narrativa de Tesla.

¿Me lo compraría? Si tuviera el dinero y la paciencia, el Performance parece fascinante. Pero el Rocket, por ahora, es más un truco de ingeniería —brillante, eso sí— que un coche utilizable. Si buscas el unicornio de los deportivos eléctricos, sin duda es este.
Pero si ya te cansaste de las promesas de Elon y quieres algo ya… quizá mejor buscar otras opciones.
+ info | tesla

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